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domingo, 8 de septiembre de 2019

BEER RUNNERS MADRID 2019

Ocho años lleva celebrándose la Concentración de Beer Runners en Madrid, convirtiéndose así en el epicentro del Beer Running en España. Esta era mi primera participación, gracias a los amigos de BeerRunners Talavera, grupo que me ha acogido con los brazos abiertos y de los que estoy disfrutando desde julio de este año. 

Cartel de la prueba
Con más de 5.000 participantes la carrera se celebró, como por otra parte ya es tradición, en el hipódromo de la Zarzuela, que le da sin duda alguna un atractivo especial a eso de correr en unas instalaciones tan chulas. 

Salimos de Talavera de la Reina el mismo domingo a las 7:30 de la mañana. Once miembros de los Beerrunners Talavera nos dispusimos a disfrutar de una bonita fiesta del running. Divididos en dos coches (bueno la Hyundai era furgoneta,...) enfilamos la autovía con destino a Madrid. Llegamos con tiempo suficiente para recoger el dorsal y la camiseta y comenzar a reconocer el terreno. Poco a poco se fue llenando de gente y la "marea naranja" tiñó de color todo el Hipódromo de la Zarzuela.

Tras varias vueltas por las instalaciones (que me parecieron una pasada de bonitas) pudimos hablar un rato y hacernos fotos con los padrinos de la carrera, unos padrinos "más salados que las pesetas".

Tras un retraso de una media hora, a las 11:30 horas se dio el pistoletazo de salida de la carrera, en la cual había dos modalidades (5K, una vuelta al hipódromo o 10K, dos vueltas) Salí con la intención de disfrutar y no sufrir y no tenía claro si daría dos vueltas o tan solo una. Es cierto que el sol apretaba bastante a estas horas, pero tras finalizar la primera vuelta me animé a seguir. La segunda se me hizo bastante larga y con muchísimo calor, así que decidí bajar el ritmo y tan solo disfrutar de correr por aquellas instalaciones. Tras la carrera hubo gran ambiente, diversión, deporte, esfuerzo, sonrisas, abrazos, palmadas, ánimos,... esta carrera se convirtió en una fiesta del running de la que disfruté muchísimo. 

Además me llevé la gran sorpresa de que mi primo Javi, otro Opinarunners, había ido a verme para saludarme y para darme una gran noticia. El domingo se presentó como un gran día para no olvidar en mucho tiempo.

Raúl Gómez, "Maraton Man"
En esta octava edición había dos padrinos de lujo, por un lado Raúl Gómez, presentador de televisión, humorista y corredor popular, nuestro "Maraton Man". Y por otro lado, María Castro, una de las actrices de más éxito de nuestro panorama nacional y que debutaba en su primera carrera de la mano de Beer Runners.
María de Castro

Como también es tradición, todos los participantes pudimos colaborar con el Banco de Alimentos de Madrid, la carrera es gratuita y lo único que se sugiere es la aportación en forma de alimentos no perecederos. Este año 2019 se consiguieron reunir casi una tonelada de alimentos.

La vuelta al trabajo y a la rutina se hace mucho más llevadera si arrancas la temporada corriendo en otoño la Beer Runners, así que intentaremos repetir en 2020.


Beerrunners Talavera de la Reina

Fecha: Domingo 8 de septiembre de 2019
Hora: 11:00
Distancia: 10 kilómetros
Tiempo: 48'49''
Media: 4'53"
Bolsa del corredor: Camiseta Beerrunners y consumición de dos cervezas y tapas.
Clima: Mucho calor, sobre todo se sintió en la segunda vuelta al hipódromo.
Sensación: Buenas aunque mucho calor...

sábado, 27 de abril de 2019

EDP ROCK'N'ROLL MARATÓN MADRID 2019

Después de las buenas sensaciones que me dejó la maratón de Sevilla el año pasado, no dudé en intentar repetirlas en Madrid. Tenía un único objetivo: volver a DIS-FRU-TAR, esta vez en mi ciudad.
  
Hice el mismo plan de entrenamiento añadiendo todas las cuestas posibles, creo que incluso me pasé. Semana a semana fui cumpliendo el plan pero a diferencia del año anterior, en esta ocasión en la semana 14 (la última semana dura) pasé un bache físico y sobre todo mental. Ya estaba muy cansada de correr y correr y de no poder dedicarme a otras cosas que me gustan. Además, tenía muchas dudas sobre si sería capaz de llegar, ya que en la última tirada de 25 km lo pasé fatal, demasiadas cuestas, yo creo que sufrí en esa tirada todo lo que no había sufrido en Sevilla. Sí, ya sabía que era capaz de correr 42 kms en llano, pero… ¿podría con las cuestas? ¿Sería un objetivo demasiado ambicioso para mí?
Afortunadamente llegaron las dos últimas semanas de descarga y empecé a descansar. Me dejé de preguntas y dudas, y volvió la motivación que había perdido, simplemente se trataba de pasarlo bien, sin presión. Dejé de obsesionarme con llegar a meta y recuperé la ILUSIÓN de intentarlo al menos, tan necesaria para mí. 

El jueves fuimos con las niñas a la feria a coger nuestros dorsales, muy content@s y emocionad@s, ya que ha sido nuestra primera maratón junt@s (ojalá que la primera de muchas, ¡Barcelona y Valencia nos esperan!). No la corrimos junt@s, nuestros ritmos están a años luz, pero sí la hemos entrenado a la vez. Más complicado de cuadrar siendo dos l@s que entrenan, pero también mucho más fácil de llevar, puesto que compartes ilusión, dudas, motivación... ¡Gracias Saúl por todos tus consejos y por tu paciencia con mis dudas! Ya sabes que me inspiras.

Y llegó el viernes, el día antes de la carrera, y sorpresa sorpresa… me vino la regla. ¡Horror! Hay mujeres que ni se enteran pero no es mi caso, yo la sufro mucho, especialmente las jaquecas, de hecho el viernes lo pasé entero con dolor de cabeza. Pero me mantuve positiva, preparé todo igualmente, conservando la esperanza de poder salir al menos y hacerlo lo mejor posible. Sinceramente el viernes no creía que fuera a llegar a meta, por lo duro del recorrido y con el añadido de la regla, pero estaba muy contenta por poder intentarlo al menos.

Amanece el día de la carrera, sigo con dolor de cabeza, apenas he dormido, pero nos preparamos y salimos. Entre el café, el paseo hasta Colón y un ibuprofeno, a la hora de la salida me encuentro mejor. El clima también ayuda, hace sol pero con fresquito, perfecto para correr. Dejo a Saúl en el cajón 2, al despedirnos estamos de acuerdo en que si llego a Sol ya está más que bien. Yo me voy al cajón 8, el cajón de las tortuguillas como yo, el ambiente es increíble, mucha gente contenta, sonriendo, animada… Subidón de adrenalina…

¡Y empezamos! Los 6 primeros kilómetros son de subida, entre eso y que hay muchísima gente, apenas puedo marcar un ritmo, simplemente me dejo llevar. En el km 6/7 empieza Bravo Murillo, cuesta abajo, el pelotón se estira, empiezo a correr de verdad y llegan las buenas sensaciones, ¡qué bien me encuentro! Del dolor de cabeza ni rastro, la regla no molesta, las piernas carburan bien, marcando ritmos por debajo de los 6min/km en muchas ocasiones. Así que sigo adelante, bebiendo en todos los avituallamientos y reservando fuerzas para la segunda mitad de la carrera, que según dicen es tan dura. Hasta el km 20 se alternan las rectas con las cuestas abajo (¡de esas nadie habla pero hay un montón!) y con alguna cuesta arriba bastante dura, en los km 15 y 17. Cuando termino la cuesta del 17 (tela con ella) y veo que sigo encontrándome superbien, empiezo a creer que sí, que voy a hacerlo otra vez, ¡¡voy a llegar a meta!! Sigo prudente y reservando, pero de subidón emocional total. Los siguientes kms los disfruto mucho, pasamos cerca de mi trabajo y conozco mucho la zona, sigo muy contenta. Cuando terminamos San Bernardo y giramos, ¡Gran Vïa! El sol me da en la cara, me encuentro muy bien, me emociono, sobre todo bajando Preciados, ya que he ido taaaaantas veces a ver a Saúl correr y ahora me veo ahí, en el otro lado, como una campeona, y se me saltan las lágrimas. Pero pierdo el ritmo respiratorio así que intento contenerme, llego a la puerta del Sol y está llena, la gente anima a tope... 
Sigo corriendo y paso el km 21, y de nuevo soy consciente que sorprendentemente, salvo algún percance, voy a llegar a meta. Estoy bien de fuerzas, de piernas y sobre todo de mente y de espíritu. ¡Arriba Sara! Eres pequeñilla y más bien lenta, pero estás haciendo algo grande, me digo a mí misma y me vengo arriba. Esa parte es preciosa, el centro, la calle Mayor… sin darme cuenta llego al Palacio Real, otro subidón emocional, voy tan bien… de pronto a lo lejos veo a una chica haciéndome gestos… ¡es Elena, mi compi opinarunner! Y a su lado veo a Javi, con quien corrí la maratón de Sevilla. Otra vez me emociono, me alegra mucho verles ¡¡qué sorpresa!! Me animan mucho y me viene muy bien. Ya iba contenta pero ahora aún más… 



Llega otra cuesta dura, la del paseo de Pintor Rosales… empiezo a ver a gente que se para a andar, yo sigo corriendo, segura y bien de ánimo. Otra bajada hacia el puente de los franceses que permite coger fuerzas pero enseguida llega la Avenida de Valladolid que también es dura, parece una recta pero pica para arriba y se hace eterna…, veo más gente andando y eso me anima, ¡yo voy muy bien!. En Príncipe Pío vuelvo a ver a Elena y Javi.

Sigo bien aunque ya algo más cansada, y llego al km 26 donde empieza la casa de campo… AHÍ ES DONDE EMPIEZA LA MARATÓN. Yo ya sabiéndolo me instalo en un ritmo cómodo, 6.20/6.30, y aun a ese ritmo lento dejo atrás a mucha gente, se paran a estirar, a andar… yo sigo fuerte, bien, animada, ya he llegado hasta aquí y consciente de que puedo seguir.
Otros años en esta parte suele estar Manolo, el padre de Saúl, para animarle. Este año por un viaje no pudo estar animándome pero para mí es como si hubiera estado, así que como ya te dije Manolo, ¡te dedico esos kilómetros, sabes que eres muy especial para mí! Sigo adelante, en el km 32 incluso me doy cuenta de que se va a acabar pronto y ¡hasta me da pena que termine! 
Sigo adelante... Salvo algún pequeño descanso los kilómetros finales son realmente duros, pero lo único que tenía en mente era seguir a mi ritmo y vivir cada momento, disfrutando, sin sufrir … y así lo hice, sonriendo, agradeciendo los ánimos, zancada a zancada siempre adelante… el trocito de la cuesta del puente de Segovia no se me olvida, es tremendo, ni el Paseo de Santa María de la Cabeza… 
Me impresiona otra vez la cantidad de gente que se para a andar, a estirar, que pide réflex o incluso veo a gente vomitar… y me impresiona verme a mí a mi ritmo trotero pero bien, sonriente, sin necesidad de nada, hidratada, pienso en lo bien que lo he hecho hasta ahí y en la suerte que he tenido, ya solo queda cruzar la meta, ¡ánimo Sara!… 
Llego al km 40 y Javi y Elena están ahí otra vez, incluso corren conmigo y me animan, ¡de nuevo muchas gracias! Me dicen que Saúl ya llegó y que está bien, y eso me da el último subidón… Llegando a Atocha le veo, animándome, emocionado a tope, me dice “¡viva la madre que te parió!”, y sí, yo también lo pienso, ¡viva mi madre, siempre tan fuerte, gracias por tu ejemplo mamá! Y gracias Saúl por esos ojitos vidriosos que tenías, tan emocionado. 
Los últimos metros..., el tartán se me hace eterno pero precioso, quiero llegar y a la vez no quiero que termine, vuelve el amago de llorera pero sigo, agradezco mucho haber llegado, haberme sobrepuesto a mi problema menstrual que otras veces me incapacita, y sobre todo, haberlo vivido como lo he vivido, como una fiesta. Mando un beso al cielo a mi padre y mi abuelo y ¡¡¡cruzo la meta!!!!

En cuanto empiezo a andar a los pocos metros me duelen muchísimo las piernas, uf, apenas puedo caminar, me alegro mucho de no haber parado durante el recorrido, no sé si hubiera podido volver a arrancar. Me ponen mi medalla, qué bonita es, estiro un poco, eso me alivia, y me encuentro con Saúl, ¡un campeón! Dos maratones en 2 meses, ¡todo un ejemplo de perseverancia!


Una vez más, he cumplido mi objetivo, ¡me lo he pasado como una niña! No puedo más que agradecer haber sentido esas emociones, en mi corazoncito quedan, y a todas las personas que me han acompañado estos meses con sus ánimos, familia, amig@s, compañer@s, opinarunners… muchas gracias.

Además de l@s ya mencionados Saúl, mamá, papá, abuelo, Manolo... Javi y Elena… mención especial también a Nerea y Laura, gracias por acompañarme en algunos entrenamientos y por confiar siempre en que podría hacerlo. A Paloma por la cobertura con las niñas. Y a Almu, siento no haberte dejado ir a verme, pensaba que no llegaría… pero es como si hubieras estado, muchas gracias.

Gracias a la organización, la inscripción es cara pero el despliegue es inmejorable. Gracias a l@s voluntari@s, y especialmente a la gente que animaba, ¡¡muchísimas gracias!! Cada palmada, cada “vamos sarita” contaba y me cargaba las pilas. 

La maratón tiene un secreto que solo sabemos un@s poc@s. Puedes vivirla como reto físico o a una competición deportiva, pero es una pena reducirla a eso. Entrenar una maratón puede ser una aventura de cuatro meses en la que te pasa de todo física y mentalmente. Pero si luchas contra lo peor de tí misma (pereza, desgana, apatía, pesimismo, desconfianza, dudas), con esfuerzo e ilusión acabas venciendo a esas partes más oscuras de tí. Es una inyección de actitud positiva, de buen rollo, de humildad, de afrontar los imprevistos sin dramas, fluyendo con ellos y ESE VIAJE es el auténtico premio, llegues o no a la meta. La medalla solo es la guinda del pastel. 

Así que, querida Maratón, solo puedo decirte ¡gracias por tanto y.. HASTA PRONTO!

Fecha: Sábado 27 de abril de 2019
Hora: 09:20

Distancia: 42'195 kms
Tiempo: 4h32'20''
Media: 6'28''
Bolsa del corredor: Camiseta, bolsa, gorra
Clima: Fresquito perfecto para correr
Sensación: Genial
Enlace: https://www.runrocknroll.com/es/madrid/

martes, 25 de septiembre de 2018

MADRID CORRE POR MADRID 2018



De todas las carreras celebradas en Madrid en las que he participado, “Madrid corre por Madrid” es la que tiene el recorrido más apetecible. Poder correr por las calles más emblemáticas de Madrid es el mayor atractivo de una de las primeras carreras de la temporada después del verano.


Esta edición era la primera participación de Elena y mi objetivo era acompañarla y animarla en los tramos más complicados, en especial en las cuestas de Gran Vía y Calle Mayor.

Pero vayamos por partes…

Llegamos a la salida con tiempo más que de sobra para calentar y empezar a sentir el gusanillo de la competición. Además pudimos coincidir con dos famosos que también participaban, lo que ha dado origen a un nuevo #EnOcasionesCorroConFamosos en nuestras redes sociales. Toda ayuda es poca para dar a conocer el mundo de OpinaRun! En esta ocasión vimos a Carlos Jean y Lorena Gómez, la música y el running van de la mano a menudo.

Los cajones de salida estaban muy bien organizados y separados. Además ha sido la primera carrera en la que la salida se ha ido dando para cada uno de los cajones. Esto, además de evitar atascos en la salida, le da un punto de emoción a la hora de comenzar a correr, ya que, independientemente del tiempo que tengas previsto hacer, empiezas la carrera con el correspondiente disparo de salida y ánimos del speaker oficial.

El recorrido como he comentado es de los más bonitos de Madrid. Se pasa por Goya, Serrano, Puerta de Alcalá, Cibeles, Recoletos, Plaza de Colón, Gran Vía, Callao, Preciados, Arenal, Calle Mayor, Puerta del Sol, de nuevo Alcalá y Paseo del Prado hasta la meta situada en la plaza de Neptuno. Incluso los no residentes en Madrid sabrían reconocer la mayoría de estos lugares. 

Recorrido

Aunque la carrera comenzó a las 9:00, se notaba que el calor era más alto de lo habitual en estas fechas. Así que había que hidratarse bien y tratar de encontrar la sombra siempre que fuera posible. 

El ritmo fue constante durante todo el recorrido, exceptuando las cuestas de Gran Vía y Calle Mayor. Reconozco que son cuestas duras, por la pendiente y por la distancia, siendo más largas de lo que las recordaba. En ambas muchos de los corredores que iban por delante tenían que dejar de correr y subían andando. Pero nosotros no desfallecimos y seguimos a un buen ritmo, de manera que conseguimos el objetivo de acabar sin tener que andar ni un tramo.

Los últimos dos kilómetros se hacen un poco pesados por recorrer el Paseo del Prado en sentido opuesto a la línea de meta. Eso te hace tener la sensación de que estás acabando cuando aún queda un último esfuerzo. Hay que tener cabeza para no venirse muy arriba con la música y la animación y tener paciencia y aguante.

Camiseta conmemorativa

Al final recibimos nuestro avituallamiento líquido (incluida una bebida de almendra que no quisimos coger, no parece muy apropiado para después de una carrera) y un plátano.

Desde luego es una carrera muy apetecible para correr por el Madrid más conocido de manera única. ¡Habrá que repetir! 


Fecha: Domingo 23 de septiembre de 2018
Hora: 09:00

Distancia: 10 kms
Tiempo: 1h11'03''
Media: 7'06''
Bolsa del corredor: Bolsa y camiseta
Clima: Demasiado calor para la epoca del año
Sensación: Hay que repetir
Enlace: Madrid corre por Madrid

domingo, 22 de abril de 2018

ROCK 'N' ROLL MADRID MEDIA MARATÓN 2018



Superado el reto de terminar la maratón de Sevilla quedaba pendiente encontrar una motivación para participar en otra carrera. Después de un maratón, parece que el resto de carreras no son tan ilusionantes. Necesitaba encontrar un objetivo lo suficientemente importante como para animarme de nuevo a competir y que no supusiera un esfuerzo desmesurado.



Así que cuando dos de los OpinaRunners confirmaron su asistencia a la media maratón de Madrid en esta edición de 2018, encontré el aliciente necesario. Sobre todo por volver a participar los tres en la misma carrera, aun sabiendo que a Gabriel sólo lo veríamos en la salida y en la meta. 😉
Y, más aún, por intentar correr toda la distancia con José Julio, que me quedó la espinita en la maratón de no poder ir juntos. Así que, ¡a quitarse espinas y disfrutar! 😉

Camiseta conmemorativa


A estos motivos se añadió el reto de intentar bajar de dos horas acompañando al tío Jose (¡ya un poco tío de todos y futuro OpinaRunner seguro!). En principio me pareció que era un ritmo demasiado alto para mí, sobre todo teniendo en cuenta que no había podido entrenar demasiado después del maratón. Pero me lo planteé con la idea de seguir su ritmo todo lo que pudiera y después dejarme llevar hasta el final. El nuevo recorrido, con menos cuestas que en el de ediciones anteriores, me animó también a intentarlo.



El día previo pasé con Gabriel por la feria del corredor para recoger las camisetas (demasiado grande las tallas de este año) y los dorsales. Me gusta mucho el ambiente de estas ferias, con runners por todos lados curioseando en los distintos stands. Aproveché para comprarme un gel para el día siguiente, que durante la preparación no había podido comprarlo. Ya por la noche organizamos los transportes y puntos de encuentro en la salida y en la meta. Con el nuevo recorrido es casi inviable utilizar el coche para llegar o volver. Así que este año toco utilizar transporte público que funcionó a la perfección.

En la feria del corredor


Ya en la salida los cuatro nos colocamos en los cajones de salida, con Gabriel muy al principio y el resto dentro de nuestra meta de las dos horas. Con el pistoletazo de salida casi 35000 personas entre las tres distancias abarrotaban la Castellana en los primeros cuatro kilómetros de cuesta arriba hasta Plaza de Castilla y las Cuatro Torres. En estos kilómetros es muy difícil coger un ritmo constante, con tantos corredores y algún que otro estrechamiento en el recorrido que dificulta adelantar y dejar paso a los más rápidos. A pesar de eso conseguimos mantener los 5:30-5:40 min/km que teníamos en mente. José Julio nos fue marcando muy bien los tiempos, bajando un poco cuando nos pasábamos para no sufrir y aprovechando las cuestas abajo para recuperar.



Casi sin darnos cuenta llegamos al kilómetro 10, con bastante gente animando en el recorrido. En especial me gustó mucho el paso por Raimundo Fernandez Villaverde, con ánimos desde ambos lados que te hacía sentir en una competición de primer nivel. Gracias al ritmo constante me encontraba bastante entero, me sorprendí a mí mismo por no estar a esas alturas ya muy cansado. Hasta el kilómetro 18 aguanté bastante bien, superando los inconvenientes del recorrido: las cuestas (siempre duras en Madrid), los estrechamientos en algunos puntos y los avituallamientos masificados. Incluso me dio tiempo a localizar entre el público a Lorena y Elena que estaban animando y grabándonos durante el recorrido.



Los tres últimos kilómetros se hicieron un poco más duros. El tío Jose y yo sufrimos un poco para mantener el ritmo, pero de nuevo José Julio supo regularnos muy bien para cumplir el objetivo. Además no pudimos recuperar líquidos en el último avituallamiento del kilómetro 15, por exceso de gente y pocos puestos. Ya en la recta final, en el último kilómetro yo conseguí aguantar el ritmo y llegar en 1:58:36 mientras que José y José Julio entraron apenas medio minuto después, cumpliendo los 3 el objetivo planteado.



Mi sensación final fue de mucho orgullo, había podido bajar de las dos horas aunque sufriendo un poco. Además compartí todo el recorrido con José Julio y el objetivo del tío José también se cumplió. ¡Así que triple alegría!


El avituallamiento final, abundante como en otras ediciones, y el reencuentro con Gabriel (ya contará él su experiencia personal) y el resto de acompañantes puso la guinda a una edición más de la media maratón de Madrid. ¡Y esta seguro que no es la última! 😉


¡Objetivo conseguido!

Fecha: Domingo 22 de abril de 2018
Hora: 09:00

Distancia: 21'097 kms
Tiempo: 1h58'36''
Media: 5'38''
Bolsa del corredor: Bolsa, camiseta y pulsera conmemorativa
Clima: Perfecto al principio, calor en el último tramo
Sensación: Genial
Enlace: Rock and Roll Madrid Marathon

domingo, 31 de diciembre de 2017

40º SAN SILVESTRE VALLECANA


Tercer año que corro la San Silvestre y la ilusión es la misma por correr esta carrera tan especial. Es una motivación para quitarse la pereza del frío y del mal tiempo de noviembre y del comienzo del invierno para salir a correr y esquivar los excesos de celebraciones de las Navidades. Una tradición navideña más que hace que tengas unos nervios especiales los días antes y prepares con ilusión la camiseta y la equipación como quien saca brillo a los zapatos la Noche de Reyes. Y con este entusiasmo me calzo mis zapas, mi camiseta dorsal de un bonito azul celeste que pega genial con la equipación de Opinarun que me pongo encima y salgo camino del Santiago Bernabéu para acercarme a la linea de salida. A diferencia de otros años, en esta edición al recoger la camiseta no entregaban pulsera identificativa para entrar en el cajón de salida correcto. Pensé que sería porque habían prescindido del cajón NikeWoman para las mujeres corredoras y como no acredito tiempo, pues simplemente me colocarían en el último cajón.



Mi sorpresa al llegar a la zona de salida es que no hay control ninguno para acceder a los cajones, otros años se accedía a ellos desde la calle San Juan de la Salle. Esta vez, libremente ibas abriéndote paso entre la gente por Concha Espina hasta el umbral de salida en la plaza de Sagrados Corazones. También tengo la sensación de que hay más gente que otros años en la salida, pero lo achaco a que estoy entrando por el final de la calle y no por el lateral de forma más escalonada. Así que sin darle más importancia, y con las ganas a echarme a correr y el ambiente de fiesta que se vive gracias a la animación del escenario, la música en directo y la adrenalina de la cuenta a atrás, arranco la carrera zapateando la subida de Concha Espina.

Al comenzar a bajar por Serrano ya es evidente que este año hay más gente, a pesar de ser unos kilómetros cuesta abajo que otras veces se hacen rápidos, en esta ocasión la sensación es de ir frenada sin poder correr del todo (dicho desde la humildad de una que su ritmo es de 6 y pico el kilómetro). Lo peor no es poder ir al ritmo que te pide el cuerpo y la emoción de la carrera, con la música y el ánimo de la gente, sino que tienes que ir concentrada en no llevarte por delante a nadie, estar al tanto de otros runners que no se resignar a ir a un ritmo bajo y van abriéndose paso de cualquier forma, dando algún empujón a su paso. Cuando rebaso el kilómetro tres y ya se vislumbra, al fondo, la Puerta de Alcalá, tomo conciencia de que la carrera va a ser así todo el recorrido y me centro en disfrutar al menos de la iluminación de navideña de las calles y disfrutar, a pesar de la aglomeración de runners, de la bajada por Alcalá envuelta por el azul de sus luces y el celeste de las camisetas que llenan la calle de todos los corredores.

Foto de Facebook de San Silvestre Vallecana
 
La verdad es que este tramo es precioso, a tus espaldas dejas la Puerta de Alcalá iluminada y de frente tienes a la fuente de Cibeles con el edificio Metrópolis al fondo que está de postal. Una pasada poder correr con Madrid así de bonito, pero me sorprende ver a corredores que no dudan en pararse para sacarse una foto en grupo, hacerse el selfie de turno o retransmitir un 'storie' por Instagram...en fin, hay runners para todo y estos en concreto, hacen que más de un par de veces tenga que esquivarles para no tropezar.

No sé si es por lo bonito del Paseo del Prado o porque los corredores vuelven a guardar sus móviles y aligerar un poco la zancada, que este tramo se me hace más cómodo y vamos más holgados, hasta que nos acercamos al kilómetro cinco. Aquí se produce un efecto embudo que nos obliga casi parar y seguir apenas trotando. El motivo: el paso por el umbral y la cámara de la carrera que hay en el km5 y que todo el mundo echa el freno para dar bien a cámara. El carril del Paseo del Prado se estrecha para que las cámaras puedan captar la imagen del corredor con lo que el paso por este punto se parece más a un 'buscar a Wally' que otra cosa. Así que una vez pasado toca otra vez volver a intentar abrir un hueco por donde coger de nuevo el ritmo, algo que a va ser complicado porque por Atocha y avenida Ciudad de Barcelona la calzada no es tan ancha. Para colmo, y para alegría de los más fans de la fotografía, vuelve a ver otro punto de cámara en el kilómetro siete, así que otra vez apiñamiento y a resignarse a pasar como ganado. Una pena, porque es un tramo, el de la avenida Ciudad de Barcelona, que otros años se hace muy agradable, el público está más cerca animándote, es cuesta abajo y se disfruta un montón para coger con ganas los dos últimos kilómetros de subida de la avenida de la Albufera. En esta ocasión toca intentar saltar al carril izquierdo que parece que está más vacío y aprovechar la holgura de la calle hasta el estrechamiento de nuevo en el Puente de Vallecas.

Paradójicamente, y a pesar del desnivel, el mejor momento para correr a gusto fue durante la subida de la avenida de la Albufera. Supongo que la cuesta no se prestaba al selfie y, aunque cansada y con esfuerzo, me dio la sensación de que había más espacio para poder concentrarse en correr y no en esquivar gente. Sin embargo, la alegría me dura poco, porque quedaría lo peor en cuanto a apiñamiento runner: acabar la subida de la Albufera, torcer por Sierra del Cadí y encontrar un tapón monumental que te obliga a echar de repente el freno y andar (no ir trotando, no, andar literalmente como si fueras de manifestación). Cosas que pasan cuando metes a más de 40.000 personas (más las que se cuelan sin dorsal), les sueltas a correr sin tener control de los tiempos y ni organizas las salidas. Al final te toca acabar el último kilómetro de la carrera con la frustración de no poder correr y la sensación de que te tratan como ganado para que una organización y patrocinadores hagan caja. Para más inri en los últimos metros, está la habitual bifurcación para los corredores sin dorsal con el fin de aligerar la meta y evitar apiñamientos: obviamente no sale nadie por esta salida y todos nos vamos de cabeza a la melé final de meta. Aquí vuelve, cómo no, de nuevo, el momento selfie para pasar a la posteridad del postureo, volvemos a sacar móvil, a posar debajo del umbral de meta y a pasar olímpicamente de la persona de organización que no para de pedir no detenerse en meta y seguir corriendo. Es la San Silvestre, hay ambiente de fiesta, el espíritu es de celebración y aquí no hemos venido a correr, así que para qué vamos a hacer caso.


Tras pasar la meta, la organización para dejar el chip y recoger la bolsa de avituallamiento, creo que es mejor que otros años porque se han puesto más pasillos y se han sacado a los laterales, con lo que poco a poco se va disolviendo el tapón de meta....pero, te lo vuelves a encontrar según te vas acercando al metro. Imposible abrirse paso hacia la parada de Portazgo por la cantidad de gente y me toca seguir andando para intentar entrar en la parada siguiente. Otra experiencia nueva más, porque esto tampoco me había pasado en anteriores ediciones. Yo, que vivo en el barrio, desde que pasé por meta hasta que llegué a mi casa, a dos paradas de metro, tardé casi tres cuartos de hora. Por los pelos para llegar a la cena de Nochevieja.

Si otros años tras acabar la carrera tenía claro que me apuntaría al año que viene, este, sin embargo, viendo la experiencia, no lo tengo tan seguro. Ya veré si tras el parón del verano, el mono del running me empuja a apuntarme a primeros de septiembre con la ilusión de preparar la carrera y continuar la tradición. Supongo que esperaré a ver cuántos dorsales se tienen previstos vender, porque está claro que la carrera con 42.000 inscritos y sin ningún tipo de control en los cajones es verdaderamente incómoda de correr.

A pesar de todo lo dicho, y yendo sobre aviso que correr a gusto no se va a correr, es una carrera que hay que hacer al menos una vez en la vida: por el recorrido; por el buen ambiente de fiesta; por cómo anima el público por las calles; por ver Madrid desde primera hora de la tarde invadido de runners con la ilusión y la alegría de correr una carrera especial; como plan divertido para acabar la última tarde del año corriendo y con energía y... porque, a pesar de todo y no tanto como otros años, no hay mejor sensación que volver a casa con las endorfinas revolucionadas tras correr la San Silvestre y ducharse rápido para celebrar la Nochevieja.

Y a la organización me gustaría pedirle que...
  • Por favor vuelvan a poner el acceso a los cajones como estaba otros años para que la gente salga en orden según su tiempo. Aunque la gente pirateaba con pulseras y siempre se colaba gente fuera de su cajón, no era tan descarado como este año que ha sido el libre albedrío. Siempre ha sido una carrera masificada, pero lo de este año ha sido demasiado, si alguien que corre lento como yo le ha parecido incómodo, no quiero pensar los que tienen un tiempo de 50', que también he oído que les ha pasado lo mismo.
  • Igual que controlan que no se cuele nadie en la carrera internacional durante todo el recorrido, tomen un poco más en serio lo de poner medidas para que no puedan echarse a correr gente que no se ha inscrito. Este año había niños corriendo, carritos, perros... y mucho público que busca sacarse la foto con Madrid iluminado y poco más.
  • Si pagas 23€ por inscribirte a la carrera por lo menos quiero poder correr. Yo no espero una camiseta megatrónica de Nike, ni que me den una bolsa del corredor con jamón ibérico, quiero correr a gusto. Sé que es una carrera que no debe ser barata de organizar, lo de los escenarios a la salida, animación durante el recorrido, seguridad y gestionar a tantos corredores no es fácil, pero si se quiere ofrecer una experiencia de running, no se puede descuidar el tema de correr, independientemente de que mole mucho ir con música y djs por el recorrido.


    Fecha: Domingo 31 de diciembre de 2017
    Hora: 18:15
    Distancia: 10 kilómetros
    Tiempo: 1h11'39''
    Media: 7'10''
    Bolsa del corredor: Camiseta, braga-bufanda
    Clima: Lluvia leve
    Sensación: Apiñamiento runner
    Enlace: San Silvestre Vallecana